Cambios que llegan con el otoño

Escrito en otoño el marzo 17, 2017

Los días se han vuelto más cortos y más fríos; es la señal de que nos despedimos del verano y empezamos a recibir al otoño. La vida es un gran ciclo hecho de pequeños ciclos, y las estaciones del año son eso mismo: pasamos del frío al calor, de hibernar a disfrutar afuera, de dormir mucho a dormir poco, de tapados hasta el cuello al traje de baño, de comer sopaipillas a puras ensaladas.

Así avanzamos, y cuando ya no tenemos tantas ganas parte otra, y así sucesivamente disfrutamos las sensaciones que nos trae cada estación. Me gustan todas. No todas por igual pero me gustan todas, e intento sacar de cada una lo que la hace única.

Como la vida, donde aprendemos a ver lo especial de cada momento aunque no tenga todo lo que nos gusta, aunque a veces quisiéramos que terminara rápido. Es que no somos muy buenos aguantando la incomodidad, pero cuando no nos queda alternativa, entonces aprendemos a cambiar la perspectiva. Y entonces, vemos lo bueno en eso.

Tiempo de transformación

Durante el otoño no sólo los árboles cambian de color, las personas también cambiamos. Después de todo lo que hicimos durante el verano, es momento de descansar. Nuestro ánimo no es el mismo; nos volvemos más melancólicos, más reflexivos. Hay cambios hormonales que explican estos cambios de ánimo, y si bien los expertos recomiendan hacer actividad física para estimular tu energía, también creo que es bueno escuchar el cuerpo y si es necesario, bajarse de la moto un rato.

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Lo mismo pasa con el sueño. Cuando llega el otoño –y sin proponérnoslo– empezamos a dormir más, y levantarse de la cama se vuelve un desafío diario. Expertos dicen que al ser días más cortos, esto afecta a la producción de melatonina (que responde a la luz). ¡Y ni siquiera despertamos más descansados! Así que a preparar esas alarmas.

Lo bueno es que al tener menos distracciones, podemos concentrarnos más y estamos más enfocados en nuestro trabajo. Ya no llegamos cansados a la oficina por el happy hour del día anterior (al menos no todos los días) y no estamos preocupados de organizar el fin de semana en la playa. Todo esto ayuda a que estemos más centrados, por lo tanto, que seamos más productivos. ¡Incluso hay quienes dicen que con el frío nos ponemos más creativos!

Un dato curioso: un estudio siguió el comportamiento de más de 20 mil usuarios de celulares y pudo comprobar que durante los meses fríos la gente hablaba mucho más por teléfono. Aparentemente, la vida social disminuye pero se fortalecen los lazos con nuestro círculo más cercano.

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El verano nos deja pero el otoño también llega con un montón de cosas para disfrutar. Sólo asegúrate de escuchar a tu cuerpo y hacerle caso si es que necesita más regaloneo de lo que pensabas.