Review musical: Cat Stevens, el show más espectacular del Festival de Viña 2015

Escrito en Cat Stevens el marzo 2, 2015

El Festival de Viña del Mar, durante los últimos años, ha disfrutado con la visita de un músico de categoría mundial. En la retina quedan las presentaciones de Tom Jones, Sting o Elton John. Sin embargo, el gran artista de esta última versión, fue por lejos, Cat Stevens o Yusuf Islam, como se hace llamar ahora.

Escuchar a Cat Stevens, no es solo presenciar a una leyenda viviente de la escena musical planetaria, sino que es más bien, un reencuentro con las emociones. Las canciones de Stevens nos transportan a las tardes con nuestros padres, o a aquellos viajes de vacaciones en familia cuando éramos niños.

Si bien el público objetivo del músico británico, es que bordea las cuatro o más décadas, sus sonidos muy bien han trascendido para las generaciones menores. De partida, uno de sus himnos, Father and Son, es una de las canciones más dedicadas de hijos a padres en la actualidad. Además de que se trata de la segunda vez que se presenta en Chile, tras una carrera de 40 años y un par de décadas fuera de la escena musical.

Su histórica actuación en Viña

Como testigo principal del conmovedor show que brindó el inglés, puedo asegurar que la emoción traspasó fronteras etarias, sociales, inclusive, todo el ambiente festivalero se encandiló con los guitarreos acústicos de Cat.

Su voz, aterciopelada y categórica, permanece intacta como en aquellas grabaciones que sonaban en la radio hace más de 30 años. Estar ahí y disfrutar el espectáculo junto a nuestros padres, es sin duda, de aquellos momentos que atesoraremos por siempre.

Cat Stevens es un artista de clase mundial, afirmación en la que coinciden diversos medios y personas las cuales señalan que este es, probablemente, el mejor show que un artista anglo (y de todo tipo) ha brindado en la Quinta Vergara.

La conjunción de clase, éxitos, ritmos y, sobre todo, la emoción que nos regaló Yusuf son incomparables. Incluso, en las pausas entre temas o las veces que el cantautor se dirigió al público, el silencio reinó con un halo de respeto y admiración que nunca había vivido en ninguno de los recitales a los que había asistido antes (y que han sido varios). La gente “respiraba” Cat Stevens durante las casi dos horas que duró su presentación en el Festival.

Vivir ese ambiente, que como les decía, estaba plagado de familias enteras o de padres  y madres con sus hijos veinteañeros, fueron una clara muestra de que la música es capaz de unirnos en el amor.

¿Te perdiste el show de Cat Stevens en Viña del Mar? ¡Te dejamos el concierto completo!

Fotografía: Agencia Uno