Reproduciendo la música: del vinilo al Mp3

Escrito en minicomponente el febrero 4, 2015

Escuchar música es una de las cosas que durante la historia de la humanidad jamás ha perdido popularidad, y esto se confirma desde los tiempos en que no existían equipos para reproducirla y la única opción era presenciar un espectáculo en vivo. Las nuevas generaciones hoy no viven esto, teniendo a disposición diversos reproductores para escuchar sus artistas preferidos, pero ¿cómo llegamos a esta realidad?

Para llegar a disfrutar de equipos de última generación para reproducir música, como lo es el XBoom Pro o los micro y minicomponentes de LG Electronics, hemos tenido que vivir una extensa línea cronológica. Esta contienen entre sus elementos principales: el vinilo, el tocadisco de madera,  el reproductor de cassette, el reproductor de CD y el formato Mp3.

Del Vinilo al Mp3

Actualmente escuchar a nuestro artista a través del vinilo está de moda,  y existen muchos músicos y fans que hasta prefieren este formato, pero éste tuvo su máximo apogeo entre 1953 y 1973, en el pleno desarrollo del Rock & Roll.  Un reproductor que se vio relegado tras una recesión económica mundial, dando nacimiento  al famoso walkman, que vendió en 8 años más de 35 millones de unidades.

El reproductor para cassette revolucionó el mundo y no sólo por ser más económico, sino que también por ser más práctico y seguro. Un equipo que vivió en el éxito por mucho tiempo, hasta que la tecnología del Compact Disc,  a mediados de los 80, tuviera su lanzamiento y fuera escalando hasta quedarse en la década de los 90 con el primer lugar.

Definitivamente nada dura para siempre, y a pesar de que la tecnología del CD durará por mucho tiempo, ya que tomó la estética y práctica del vinilo, sumado a la calidad de esta invención que cambió la industria de la música, terminó siendo superada por la era digital.  De esta manera, los sistemas Mp3 y USB se convirtieron en los verdugos del compact disc; solo hay que señalar cuántas disqueras que antes eran grito y plata, ahora son sólo un recuerdo.