Posturas de yoga para el resfrío

Escrito en Consejos el julio 11, 2016

Estamos de lleno en el invierno y aunque usemos todas nuestras herramientas para no resfriarnos, a veces se nos hace imposible. Incluso si nos cuidamos mucho; los niños, la gente de la oficina o en el supermercado, pueden contagiarnos fácilmente. El resfrío es difícil de tratar porque no hay remedios 100% efectivos, como cuando tenemos fiebre o nos duele la cabeza. En general tenemos que ser pacientes y esperar a que se nos pase.

Para ayudar a nuestro cuerpo a sanar podemos optar por lo natural y tomar muchos líquidos, té con miel, limón y jengibre, infusiones de hoja de canelo… todo eso ayuda. También podemos sumarle una práctica de yoga para aliviar los síntomas, porque refuerza nuestro sistema inmunológico –que es el que nos falló en primera instancia– además de disminuir la congestión y el cansancio. Y no sólo alivia los síntomas, también puede ayudarnos a mejorar más rápido.

Estas tres posturas son algunas de las que se recomiendan para ayudarnos con los malestares del resfrío. No olvides no exigirte demasiado, porque que algunas veces el cuerpo no tiene energía y todo lo que necesita es mucha agua y descanso.

3 posturas de yoga para el resfrío:

Sirsasana

Sirsasana para el resfrio

Sabemos que las inversiones mueven la sangre a lugares donde en general llega en pequeñas cantidades. Cuando dejamos la postura bajando los pies al suelo la sangre vuelve rápidamente a su lugar, ayudando a barrer con las toxinas. Al mover la sangre que está estancada, Sirsasana nos ayuda a llevar nuestras células inmunes por todo el cuerpo, ayudando a combatir el virus.

Si no eres practicante de yoga, recuerda hacer esta postura con la ayuda de un instructor que vaya dándote las indicaciones para lograr el paro de cabeza, sin que vayas a caerte. Ojo con esto: personas que tienen desprendimiento de retina o presión alta no pueden realizar esta postura por la fuerte presión sanguínea que se produce en la cabeza. También es importante tener en cuenta cómo salimos de las inversiones: no olvides siempre bajar sin apuro y con mucho cuidado.

Salamba Sarvangasana

Salamba Sarvangasana para mejorar el resfrio

Más conocida como la vela, esta es una postura que nos ayuda a abrir el pecho, ayudando a oxigenarnos mejor, además de llevar sangre a la parte superior de nuestro cuerpo. Hace algo similar a Sirsana, al igual que otras inversiones, que al tener los pies hacia arriba, mueve la sangre a lugares donde en general no llega.

Para armarla, acuéstate y pon una manta bajo tus escápulas para que la cabeza llegue al piso, y el cuello esté libre y sin presión. Una vez ahí, levanta la pelvis para entrar hombros y llevar una pierna y luego la otra hacia atrás –a Halasana– y luego, una y la otra hacia arriba. Usa tus manos para sostener la espalda recta, apoyándolas lo más abajo posible y manteniendo los codos en su lugar, sin que se abran. Muy importante en Salamba Sarvangasana: nunca mirar hacia los lados mientras tenemos las piernas arriba porque las vértebras cervicales soportan mucho peso y podríamos lesionarnos.

Setu Bandha Sarvangasana

Setu Bandha Sarvangasana para mejorar un resfrio

En esta postura abrimos mucho el pecho, permitiendo oxigenarnos de mejor forma. Por otra parte, el pecho abierto activa la glándula timo (clave en nuestro sistema inmune). Para armar el puente, eleva la pelvis, entra un hombro y luego el otro, para enlazar las manos debajo de la columna. Mantén firme los apoyos, rechazando el mat con ellos para en cada inhalación abrir más la parte superior pecho acercándolo al mentón, al mismo tiempo que elevas más la pelvis.

Si queremos mantener nuestro sistema inmunológico fuerte, la práctica de yoga nos ayuda a lograrlo porque lo activa y también porque nos ayuda a reducir el estrés, que es una de las causas que nos hace bajar las defensas y estar expuestos al contagio.