Curiosidades y contrastes de Colombia

Escrito en Colombia el septiembre 16, 2016

Más de alguna vez he comenzado alguno de mis posts con este título. Es que simplemente pienso que todos los países tienen un poco o bastante de esto y Colombia no ha sido la excepción.

La ducha y las temperaturas

Hay muchas cosas curiosas y creo que la que más me ha llamado la atención y la que finalmente me terminó cansando tiene que ver con los baños o más bien con las duchas. Siendo un país con tanta diversidad climática entiendo que las duchas sean frías, pero en todo el país terminó siendo una locura, ¿es que no hay compasión con el turista digo yo? Fue, sin duda, una de las cosas a las que no me acostumbré, incluyendo el chorro de agua, ya que apenas existen en las duchas los dispensadores de agua, ese que permite que caiga de manera suave y homogénea. Aquí si es que existía, por lo general, estaba al lado del lavamanos y esto hasta en los hoteles, un tantito curioso.

chorro

Créditos: Jeannette Zárate

Justamente estos cambios de temperaturas fueron uno de los grandes contraste de Colombia. No había experimentado jamás tanto cambio en un mismo país, siendo la mayor cantidad de veces en distancias muy cortas. De pronto estás a 40 grados de calor y a menos de 2 horas a -5 grados, una locura, por eso antes de viajar procura tener más o menos claro dónde irás para así llevar lo necesario y no pasar ni frió, ni calor.

Comida… peculiar

¿Sabían ustedes que en Colombia se comen hormigas, hormigas culonas? Bueno, según cuenta la historia en el departamento de Santander habían plagas de hormigas y como no lograban deshacerse de ellas decidieron comenzar a comérselas. Es así como se hicieron famosas éstas, las que se comen como si fueran maní, de hecho ¡se compran en las tostadurías!

Me van a perdonar mis amigos colombianos, pero si hay algo con lo que sufrí fue con la comida, no sé si siempre elegí mal pero la comida aquí es sinónimo de fritura y de ahí no los saca nadie. Realmente intentar encontrar algo que no fuese frito fue bastante difícil y, para ser franca, en general no me gustó, ni logré acostumbrarme.

fritura (1)

Créditos: Jeannette Zárate

Veredas a su gusto

Si hay una cosa que me pareció curiosísimo y que se da en muchos lugares de este país, son las veredas. Por ser una extensión de la cerámica que tiene cada casa, aquí cualquiera coloca y hace lo que quiere. Claramente el diseño urbano no existe y pienso que los que más deben sufrir son las personas de la tercera edad, porque más de un porrazo se deben haber dado.

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Créditos: Jeannette Zárate

Misceláneo

Consideré que las mujeres no se arreglan tanto como me imaginaba o al menos no en el día a día ¿Más que las chilenas? Indudable que sí, pero pensé que sería más exagerado. Distinto es cuando se van de rumba, ahí sí que el maquillaje sale a flor de piel.

¡Dentro de las curiosidades hay algo que adoré! Desde niña siempre me gustó comerme hasta el cartílago del pollo y no hay nada peor para mí que llegar a una casa de visita y no poder comérmelo por ser mal educación. Pues aquí eso deja de ser mal visto, ya que todo el mundo se lo come y, mejor aún, en los restaurantes cooperan con la causa y te pasan guantes plásticos para tomarlo con la mano. Aunque detesto con toda mi alma el plástico, ¡aún así lo encontré total!

pollo guantes

Créditos: Jeannette Zárate