5 curiosos tipos de té que no conoces

Escrito en Bebidas el septiembre 5, 2016

El , una bebida tan sencilla que acompaña a tantos de nosotros en nuestro día a día, tuvo un insospechado comienzo. ¿A quién se le ocurrió un día que remojar las hojas de Camellia sinensis en agua caliente, tendría un resultado tan milagroso?

La leyenda cuenta que hace 5 mil años, el emperador chino, Sheng Nung dormía plácidamente a la sombra de un arbusto, mientras a su lado se hervía agua. El azar llevó a que un par de hojas, con la brisa de la tarde, cayeran sobre el agua. Cuando el emperador despertó y probó esta aromática infusión, quedó encantado, pues la encontró deliciosa y vigorizante.

De aquí en adelante, se han probado mil formas de preparar el te, combinando hierbas y sabores. Hoy queremos presentarte cinco clases de té que, probablemente, no conozcas:

1. Té de verduras

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Este té es algo así como una mezcla entre una sopa de verduras y una infusión de té. Los hay de varios sabores: brócoli, cilantro, zanahoria y tomate al curry de hierbas. Puede ser una muy buena alternativa para aquellas personas que son malas para comer verduras, pues podrán consumir las vitaminas de éstas en una preparación que no les sea desagradable. Al contrario, quienes lo han probado dicen que tiene un excelente sabor.

2. Té panda

Los pandas son adorables criaturas que se encuentran en peligro de extinción y habitan algunos bosques de China. Pero quizás cuando sepas que existe un té que se extrae de sus heces, no te sigan pareciendo tan tiernos.

An Yanshi descubrió, en 2012, que el té extraído de las fecas del panda era delicioso. Sucede que este animal se alimenta únicamente de bambú salvaje, pero absorbe sólo el 30% de sus nutrientes, el resto va a parar a sus heces. Entonces, al beber una infusión de las hierbas extraídas de sus desechos, podemos también consumir esa parte de los nutrientes que no fue digerida. Y, al parecer, tiene un sabor excepcional.

3. Té de vino

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¿Cómo te imaginas un té de Sauvignon o un Merlot de té negro? Debe tener algo del sabor de la uva fermentada pero, ojo, que no emborracha. Hay quienes se inspiraron en el sabor del vino para realizar toda una línea de producción de infusiones con sabor a esta popular bebida. Se trata de tés aromatizados con vino y su resultado dicen que es espectacular.

4. Té de labrador

Este té tiene una particularidad: si se toma en exceso, puede resultar muy tóxico. Sus hojas se extraen de un arbusto de hojas perennes que crece en Nueva Escocia y, al parecer, es delicioso, pero si tomas mucho te puede causar vómitos, mareos, somnolencia o tener efectos narcóticos. Pero por otra parte, también tiene propiedades relajantes y digestivas, pues es una valiosa fuente de ácido ascórbico.

Todo tiene que ser en su justa medida: agregar sólo una cucharadita de hojas secas en una taza hirviendo, dejar reposando la infusión durante cinco minutos y, luego, endulzarla o combinarla con otros ingredientes para crear nuevos sabores.

Es utilizado también para aliñar otros alimentos: carnes, ensaladas, salsas, sopas y cerveza. E, inclusive, ¡se utiliza para controlar plagas en la agricultura! Sin duda una bebida potente que, consumida con precaución, puede ser saludable y muy rica.

5. Té Kombucha

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El té Kombucha es una bebida fermentada a base de té, una preparación que, según algunos, tiene inmensos beneficios para el organismo y, de acuerdo a otros, resulta muy perjudicial.

La preparación es ligeramente ácida y se realiza mediante té endulzado que se fermenta con una gelatinosa preparación de bacterias. Los defensores de la preparación, dicen que ayuda con el dolor en las articulaciones, combate el estreñimiento y previene el cáncer. Pero tiene también sus apasionados detractores que aseguran que la bebida no logra nada de eso y, es más, su preparación no cumple con las normas básicas de higiene. 

¿Cuál te atreverías a probar?