Sherlock vs. Sherlock.

Escrito en Arthur Conan Doyle el enero 23, 2012

¿Ubican al Sherlock Holmes? Yo lo conocí el año antepasado cuando salió la película esa con Iron Man y Jordi Castell disfrazados de El Baúl de la Abuela, que hizo el mismo peliculasta que hizo Snatch y que es famoso por ser veterano del matrimonio con Madonna.

Me acuerdo que esa película salió justo cuando nuestra profesora de Lenguaje (La Novia de Frankenstein) nos dio a leer unos cuentos del Sherlock Holmes y fue chistoso porque todos vieron la película en vez de leer los cuentos, e incluso el Pajarraco Jerez contestó en la prueba que le habían gustado las peleas en cámara lenta.

Ahí para variar mi La Novia de Frankenstein se puso a llorar y nos dijo que era el colmo que nos gustaran más las películas que los libros, porque según ella la imaginación es “el mejor efecto especial que existe”, y todos nos reímos y ella más se secaba las lágrimas. El Pajarraco Jerez le dijo que él nunca se había imaginado algo tan bacán como las batallas de El Señor de los Anillos, y mi profesora le dijo que eso también era un libro y se enojó heavy y nos dijo que éramos todos unos analfabetos, y ahí el Pajarraco Jerez le dijo que entonces devolvieran la plata de la matrícula porque la encargada de educarnos era ella, y empezamos a cantar el verso “Que cambie que cambie la situación, ticket de cambio en la educación”.

En fin, a nadie le importan las lágrimas de los profesores de Lenguaje, así que mejor hablemos del Sherlock Holmes. Se supone que en los libros el Sherlock Holmes es un viejito flacuchento detective del año uno que siempre andaba en carruaje fumando pipa, negándole la limosna al Oliver Twist y tirándole los a Mary Poppins. Era maestro detectiveando porque siempre estaba vivo el ojo a los detalles, y se mandaba las medias deducciones y todos para dentro. También tenía un amigui que andaba siempre con él, que lo apoyaba en todo y era fiel y la cuestión, igual que Robin con Batman en Batman, Sam con Fredo en El señor de los Anillos, y Jack con Ennis en Brokeback Mountain. Watson se llama el compañero, y junto con el Sherlock resuelven todos los casos y se meten en los medios tetes, y todo pasando, pero el que la lleva es el Sherlock en verdad, el otro está para reaccionar sorprendido y para que Sherlock le explique sus deducciones a alguien, porque si no quedamos todos colgados.

Y bueno resulta que al mundo le dio una fiebre por Sherlock Holmes o algo así porque hay dos versiones que uno puede ver. Una es la segunda parte de la película del Guy Ritchie, y la otra es una serie inglesa a toda raja. Y como sé que no alcanza el tiempo ni la plata para ver todas las cosas que salen, yo les voy a contar qué tal cada una, justo después de este punto suspensivo…

SHERLOCK HOLMES: JUEGO DE SOMBRAS.
La película del Guy Ritchie con Iron Man y Jordi Castell.

Guy Ritchie es el mismo peliculasta que hizo Snatch y todas esas otras películas que son iguales a Snatch. Lo suyo son los flaites ingleses (los Flights) y lo que más le gusta en la vida es hacer escenas donde todo va a velocidad normal, de pronto se vuelve en cámara lenta, después se hace rápida de nuevo por un segundo, y después vuelve a hacerse lenta otra vez, etc. Igualito que ver películas con mi Tata Paolo manejando el control remoto.

Me acuerdo que la primera película igual me gustó. Era entrete, el Iron Man Holmes era gracioso y tenía hartas chorezas como las partes en que el Sherlock adivinaba lo que iban a hacer sus contrincantes en las peleas y mostraban la pelea en su imaginación. Tenía cualquier cámara lenta (obvio) y al final calentaban la sopa con la aparición de Moriarty, que es el archienemigo de Sherlock. Como el Guasón a Batman, la Guagua Cejona a Maggie o mi Primo Feto al universo. También salía una minoca, creo. Y sería todo lo que me acuerdo de esa película.

Las malas noticias son que esta segunda parte Sherlock Holmes 2: Juego de Sombras es más fome que la tabla periódica en pantomima. Primero, no se trata de nada lo juro por Dios. Al principio sale la misma comadre de la uno y la persiguen los malos y Iron Man Holmes disfrazado. Hay peleas, todos corren, el Sherlock resuelve el caso de una bomba, después se descubre que el Jordi Castell se va a casar, etc. Ni aunque me torturara Jack Bauer podría decirles cuál es el “misterio” de esta cuestión porque me tinca que los peliculastas no están ni ahí con que Sherlock sea detective, y lo único que le importan son las chorezas fliméfilas.

De eso sí que hay: En una parte el Sherlock está en un tren con Jordi Castell y empieza una balacera, y vieran la cantidad de efectos cuáticos que se manda el peliculasta. Mete al camarógrafo adentro de los cañones de las pistolas para que se vean las balas gigantes, los balazos salen en cámara lenta, los ruidos son todos rimbonbantes y uno con la boca abierta de la impresión pero los párpados cerrados de sueño porque todo da lo mismo, saben qué más.

Es tan al lote esta película que cada vez que Sherlock se manda alguna deducción maestra en realidad es para quebrarse y no para resolver nada de la película. Hay otra escena que es a todo chancho en que los personajes arrancan por un bosque y de nuevo el peliculasta se va en la volada de hacer las medias tomas, meter cámaras lentas hasta por si acaso y dejarnos para dentro con los ruidos y los efectos cuáticos. Pero ¿y?

Si les gustan las chorezas del Guy Ritchie yo cacho que igual se van a entretener con la película, pero la dura que Sherlock Holmes y sus detectivadas dan lo mismo. Uno no se urge, no se sorprende cuando se descubre algo, e incluso da lo mismo cuando el Sherlock adivina lo que van a hacer sus contrincantes durante las peleas, porque el Kato de El Avispón Verde lo hizo mucho mejor y ahora parece chiste repetido. Y ya sé que el samurai Zatoichi lo hizo antes que todos estos, pero filo, me gustó más cuando lo hacía Kato, demándenme. El punto es que si mi profe de Lenguaje ve esta película va a llorar, apuesto.

SHERLOCK
La serie de la BBC, protagonizada por el cara de lápiz y Bilbo.

Con esta en cambio, mi profe de Lenguaje va a llorar de EMOCIÓN. No quiero exagerar, cabros, pero esta serie Sherlock es mejor que todo el Renacimiento, Los Beatles y Shakespeare combinados. Se trata de Sherlock Holmes, un compadre que es maestro deduciendo así que resuelve misterios, tiene un amigo Watson y ustedes ya saben. La gracia es que mientras la del Guy Ritchie es antigua y la hacen como si fuese moderna, esta es moderna pero la hacen como si fuese antigua. O sea, es en la época actual, hay celulares, tele, Internet y todo, pero los misterios son terrible de elaborados, y los crímenes son brígidos y uno de verdad quiere saber cómo se resuelve todo.

Acá el Sherlock lo hace un flaco cara de lápiz más blanco que Sensation en Islandia y que tiene la voz más profunda que Morgan Freeman resfriado en una caverna. No es tan simpático como Iron Man, pero el compadre es mil veces más apestoso y más maestro, y eso hace que uno se sienta mil veces más identificado con Watson, y todo eso suma que a uno le importa un millón de veces más todo lo que pasa.

Lo que sí no crean que no tiene chorezas fliméfilas, porque tiene, y son mucho mejores porque son importantes para los misterios. Por ejemplo cada vez que el Sherlock entra a alguna parte, en la pantalla aparecen escritos los detallitos que el compadre está analizando, como las marcas en el suelo, lo gastada que está la chaqueta de un personaje, etc. todo lo cual hace que uno se sienta parte de la investigación, y también un poquito Sherlock Holmes para qué estamos con cosas.

Les advierto también que esta no es una serie normal de veintitantos capítulos por temporada como estamos acostumbrados con las series gringas. Los ingleses hacen cosas raras como manejar al revés, hablar con una papa caliente en la boca y hacer temporadas de TRES (3) capítulos todos piñufla. Lo bueno es que cada capítulo dura hora y media (son como una película) y hasta el momento han hecho dos temporadas así que tienen prácticamente seis películas para ver.

Son varias las gracias. Primero, que sea en la época moderna. Si tienen una profesora de Lenguaje como yo que los ha hecho leer los libros, lo van a pasar chancho viendo cómo adaptan las cosas viejas a la época moderna. Por ejemplo el Watson en vez de escribir los cuentos, escribe un blog y hace que Sherlock se haga famoso. La otra gracia es cómo hacen para que toda la investigación y la onda deductiva sea maestra de ver y no sea sólo Sherlock contando todo lo que dedujo. Como les dije acá hacen las chorezas de mostrar letras flotando en la pantalla que cuentan todo, hacen flashpacks, etc.

También son maestros los peliculastas en hacer que a uno le importen los crímenes, porque el Moriarty por ejemplo en una escena le amarra una bomba a una abuelita ciega lo cual en mi opinón no es muy buena onda que digamos. Todo el capítulo de Moriarty es a todo PORK ahora que lo pienso, sobre todo cuando muestran quién es el compadre (no la vio venir ni la Vidente de Chimbarongo). Lo otro bueno es que es chistosa, y no porque los personajes estén haciéndose los chistosos todo el tiempo como en la de Guy Ritchie, acá uno se ríe porque el Sherlock hace rabiar al Watson, y porque el compadre puede ser enfermo de apestoso pero IGUAL es maestro y resuelve los casos así que hay que aguantarlo. En resumen, le vuela la pipa en todo sentido a las películas del Sherlock Holmes (guaja).

También tengo que felicitar al compadre que hace de Watson, porque siendo tan piola como es uno termina agarrándole buena y preocupándose hasta porque va a llegar atrasado a juntarse con la polola. Es el mismo inglés cara de duende que salía en la The Office inglesa y que ahora se va a hacer famoso heavy porque lo contrataron para que hiciera de hobbit en El Hobbit, y eso es bueno porque va a poder potenciar al máximo sus talentos de cara de duende. Lo que estoy tratando de decirle, amigos, es lo siguiente: Partieron a conseguirse Sherlock de la BBC y a ignorar Sherlock Holmes de Guy Ritchie. Es elemental, mi querido Sancho.