Review: LG Serie 1, el nuevo televisor retro

Escrito en 14" el abril 30, 2010

Cada cierto tiempo se lanzan productos que rompen esquemas, a veces se trata de revoluciones tecnológicas, otras de diseños innovadores, pero el LG Serie 1 es algo totalmente distinto. Porque mientras todos nos equipamos con lo último en tecnología LCD o LED para ver el mundial en alta definición, aparece este pequeño televisor de 14″ con tecnología de generaciones pasadas, con un diseño que emula ser de los años 30 y que simplemente, se roba todas las miradas.

De hecho, mientras salía de una reunión en las oficinas de LG (imagínense la cantidad de pantallas que hay) me llama la atención una pequeña caja con patas metalizadas y cubierta naranja con blanco… me acerco a mirarlo y veo que se trata de este televisor. Lo primero que me pasó es que recordé mi infancia, viendo televisión en blanco y negro desde un aparato muy parecido, que mis abuelos tenían en la cocina. De esos que tenías que cambiar forzando una perilla, y que cuando la perilla se salía; tenías que ocupar un alicate… o que  una vez que sintonizabas un canal tenías que jugar con la sintonía fina y la antena para hacer que se viera bien.

El LG Serie 1 es más que un televisor con un increíble diseño. Es la memoria emotiva de las comidas familiares en los 80’s, es un homenaje al vanguardista diseño de la época de los 30, y una pieza de colección para cualquier amante de la tecnología. Pero antes de que me siga emocionando, veamos mejor de que se trata.

¿Se acuerdan de los CRT? Es que la tecnología avanza tan rápido que parece que ya nos olvidamos de esas pantallas de vidrio frontal que generan espacio hacia atrás. Este televisor posee una flamante pantalla de 14″, que se ve pequeñísima al lado de las 32″ que predominan en la actualidad. Las patas, que son lo que le dan el toque más chic, aparentan ser metálicas, pero en realidad son plásticas, aunque lo suficientemente firmes para sostener el televisor que debe pesar unos 7 kilos. La antena y los cables vienen del mismo color naranjo que la cubierta plástica.

El televisor cuenta con 2 controles principales, el primero es un cambiador digital de canal, que emula ser el antiguo sintonizador que terminábamos cambiando con un alicate pero que ahora se trata de una sofisticada perilla que se gira levemente para cambiar de canal, hacia la derecha se sube y hacia la izquierda se baja de canal. En el centro de esta perilla se encuentran un par de botones para acceder al menú y seleccionar sus opciones, mientras que la perilla inferior se gira para aumentar o reducir el volumen, la cuál tiene en el centro el botón de encendido que mantiene una luz roja cuando está en stand-by.

Olvídense de los puertos HDMI, USB o incluso de ethernet con los que vienen los televisores actuales, el Serie 1 viene con entrada para una antena coaxial y otra para conexiones RCA… en audio mono, o sea, una sola entrada de audio y una amarilla para video. Tema aparte es el control remoto, el cuál tiene forma de “mono porfiado”, incluso con un peso en la parte inferior para dejarlo parado. Los botones de canal y volumen de este control remoto son de plástico rígido, lo que da una agradable sensación al presionarlos (distinta a los controles remoto tradicionales con botones de goma).

Un detalle no menor es que por medio del menú podemos configurarlo para poder ver la imagen en blanco y negro o sepia, lo que sin duda complementa la experiencia retro tan bien lograda en su diseño.

Este televisor es ideal para utilizarlo en un pequeño dormitorio, quizás de niño, o en la cocina. Ahora yo lo tengo en el dormitorio lo que me ha hecho recordar que con 14″ igual se puede disfrutar de la TV. Por el momento sólo está disponible en Ripley, a un precio que bordea los 70 mil pesos, lo que también lo hace una pieza de colección a un precio muy accesible.