¡Nueva Serie! ¡American Horror Story! (Una de Terror).

Escrito en Cable el noviembre 11, 2011

El otro día tuve un sueño muy cuático. Estaba mi primo Feto en trajebaño tomando sol en el patio y se veía tan pálido y tan horrible que parecía autopsia de jardín el compadre, y justo antes de que mi tía lo tapara con una toalla para no darle arcadas a Dios, ZUÁCATE, pasaba una lechuza volando, lo confundía con zarigüeya atropellada y se lo llevaba, porque las lechuzas se comen cualquier cochinada (lo vi en Animal Planet).

Mi tía se ponía a pedir auxilio y a llorar por haber perdido a mi primo Feto (era sueño), pero justo la lechuza aparecía y lo devolvía y pedía el libro de reclamos. Lo heavy es que el Feto venía vestido con ropa de los años setenta y mi tía se transformaba en enfermera sangrienta, y los dos me miraban y se empezaban a reír y me apuntaban con el dedo y yo tenía que esconderme en la casa, que de pronto era un castillo gótico con gárgolas como la casa de Drácula, el Señor Burns y/o Ozzy. Terrorífico el sueño, cuático y sin pies ni cabeza. Igual que esta serie American Horror Story que empezaron a dar en Fox.

Por si se perdieron el primer capítulo del martes, se trata de una casa gigante horrible onda Locos Addams a la que llega a vivir una familia apestosa donde todos se gritonean y se insultan, porque el papá le puso el gorro a la mamá, porque la hija es emo, porque al perro no le compran la comida para que haga durito, etc. Puro drama como todas las familias. Claro que la casa gigante Locos Addams tiene problemas más serios y no son ni termitas ni la cadena del baño. Porque esta casa es LA CASA MÁS FANTASMAGÓRICAMENTE TERRORÍFICA Y MALA ONDA que existe, y es de la misma inmobiliaria que hizo el hotel de El Resplandor, la casa de Amityville y mi colegio. O sea, BRÍGIDA.

Lo primero que muestran en el capítulo es que en los setenta pasó algo heavy cuando unos péndex apestosos se metieron al sótano a hacerse los valientes y quebrar vidrios. La típica. Son gemelos más encima y andan tirando guatapiques, y ni se arrugan cuando encuentran esos típicos frascos con órganos en escabeche que tienen en las morgues y en los laboratorios de Frankenstein. Claro que son sin respeto estos péndex porque se matan de la risa y ni pescan, hasta que aparece un monstruo o qué sé yo y los hace pebre, y después TATE vamos al presente. Yo pensé que estos péndex guatapique iban a ser los que penaban después en la casa, pero nada que ver porque en esta casa ha pasado DE TODO en TODAS LAS DÉCADAS, y en cada capítulo uno va completando más la historia.

Después empiezan a aparecer mil personajes friquis que llegan a la casa a contar historias y a dar la lata: una vecina loca (la abuelita de El Gran Pez), una empleada colorina (la mamá de Six Feet Under), un compadre con la mitad de la cara quemada (el vampiro rey de True Blood), un compadre loco (qué sé yo dónde sale) e incluso el Lelo de Plop Fiction que acá es todo terrorífico y aparece en los rincones cuando uno menos se lo espera y como es todo atlético y brillantito parece Spider-Man de petróleo. Todos son misteriosos y uno no cacha qué onda hasta que los flashpacks terminan “explicando” más o menos lo que pasó, aunque en resumen la serie se trata de TODO.

En los primeros capítulos debe haber cosas de diecisiete mil películas de terror distintas repartidas entre todos los personajes, y después de un tiempo se empieza a poner tan marciana que me empezó a dar lo mismo, en verdad. En algunos flims uno está tres horas esperando a que cuenten UN PURO misterio pero acá hay como siete por capítulo y todo empieza a parecer a pito de nada, qué quieren que les diga.

Igual hay cosas TAN MARCIANAS que yo cacho que voy a verla todas las semanas para puro cachar por qué pasan algunas cosas. ¿Qué onda la empleada por ejemplo? Es una señora toda bonachona (tuerta) pero cuando el marido la mira la ve como una minoca hot que le hace ojitos. Y esto es terrorífico porque imagínense si todas las minocas hot del universo en realidad fuesen señoras tuertas, cómo quedarían los maestros de la constru y los conserjes, ah.

Leyendo Wikipedia caché que esta serie es del mismo compadre que hizo Glee (cantan) y Nip/Tuck (cirujean) así que uno sabe que va a ver un producto sutil de fina cepa. No la voy a tratar de MAESTRA todavía porque aún tengo que cachar para dónde van todos los misterios cuáticos y qué onda el desfile de espectros enrollados que no quieren mandarse cambiar. Por el momento le voy a dar doscientos millones veinte mil dos estrellas y la voy a seguir viendo para puro ver quién es el Spider-Man de Petróleo, qué onda el abuelito vampiro ese que se apareció en el sótano y qué va a pasar con la guagua que viene en camino. Ojalá no nos dejen metidos de por vida porque ya existe Lost (guaja).

American Horror Story, todos los martes a las 23:00 en Fox (después de The Walking Dead).