Los bastones para selfies: ¿estás a favor o en contra de esta moda?

Escrito en Accesorios el julio 3, 2015

El siglo XXI ha traído numerosas innovaciones e invenciones relacionadas al ámbito tecnológico y social. Computadoras, smartphones, redes sociales y un sin fin de avances que han definido nuestra vida en torno a la información.

Y esa información nos incluye a nosotros mismos, como seres sociales que buscan compartir su identidad y mostrarla al resto del planeta. Es así como primero nacieron las “selfies”, palabra en inglés que se refiere al acto específico de tomar un auto-retrato con una cámara que comúnmente es la del teléfono móvil, para luego dar paso a los llamados “palos selfie” o “bastones selfie”.

Dicho accesorio permite anclar el móvil a una extensión para dar distancia durante un auto-retrato, a modo de incluir más personas tomando la foto a cierta distancia. Es un concepto simple y que parece no tener mayor relevancia, sin embargo, últimamente se ha formado todo un debate social respecto a la aceptación (o no) de este artefacto durante el uso público.

Argumentos a favor

Quienes defienden el uso de los bastones selfie apuntan hacia su funcionalidad, ya que éstos efectivamente pueden resultar útiles bajo ciertos escenarios.

Imaginemos que estamos de vacaciones con nuestra pareja, en un lugar remoto donde nadie puede tomarnos una fotografía y deseamos guardar un recuerdo de ambos para la posteridad. El palo selfie viene al rescate y permite incluir a la pareja de enamorados y parte del paisaje en una sola captura.

Otra situación: en una fiesta en casa, siete amigos quieren aparecer todos en la captura y nadie quiere sacrificarse para tomarla y perderse ese recuerdo. Si hacemos la selfie con el brazo el área de enfoque se queda corto y no saldrán todos los personajes, mientras que el uso de un palo selfie aleja el móvil y amplía el área de la imagen, dando solución al problema.

Lo cierto es que los selfie sticks pueden ser una gran solución para todos aquellos que se encuentran de viaje
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Argumentos en contra

Hasta aquí todo bien, siempre y cuando se tome como ejemplo el uso de palos selfie en entornos privados. Sin embargo, la gran polémica actual tiene que ver con el uso del accesorio a nivel público y cómo la extensión del bastón puede molestar en algunas circunstancias donde hay más gente involucrada.

Al respecto, varias instituciones han reconocido que el palo selfie es molesto para los espectadores durante eventos masivos, tales como conciertos o partidos de fútbol. Incluso algunos museos han tomado medidas para restringir su uso, dando el favor a quienes se quejan contra esta invención.

Por ejemplo, algunos estadios de fútbol donde se juega la Premier League de Inglaterra han prohibido el uso del bastón por dos motivos: porque molestan a los demás y también pueden ser usados como arma en caso de altercados, los cuales a veces ocurren entre la hinchada y la policía.

Algunos museos de Australia y Estados Unidos también han tomado medidas similares, esta vez haciendo hincapié en que el bastón selfie es un implemento similar al flash o trípode de una cámara, los cuales también están prohibidos en los museos debido a que presentan un riesgo de daño para con las obras artísticas.

Pero quizás donde más polémica ha generado el artefacto es cuando se utiliza durante conciertos de música en vivo, ya que es cuando hay mucha gente mirando un espectáculo en poco espacio que el bastón resulta realmente molesto para los espectadores de atrás.

Así, dos de los festivales más grandes del mundo han vetado su uso de manera determinante: Coachella y Lollapalooza en Estados Unidos. Y diversos recintos donde se efectúan conciertos también han impuesto la misma regla, incluyendo espacios del Reino Unido y Australia.

El límite de lo apropiado

Criticar el uso del bastón selfie es un ejercicio que será dejado a la conciencia y preferencia de cada uno. Sin embargo, instituciones y organizaciones parecen haber encontrado un límite que define cuándo es apropiado (y cuándo no) utilizar el artefacto.

Porque museos, estadios de fútbol y festivales de música han establecido que el accesorio es inadecuado cuando hay mucha gente alrededor nuestro, o si éste podría ser utilizado para dañar obras artísticas e incluso a otras personas si es usado como arma.

Pero si es usado en entornos privados o no se molesta a nadie en el proceso, nadie tiene derecho a criticar las preferencias personales de cada uno.

Sea cual sea el caso, el palo selfie seguirá estando de moda mientras los auto-retratos continúen como tendencia social, algo que está lejos de acabar con el auge actual de las redes sociales.