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Marcelo Mena

Conversando con Marcelo Mena: La crisis energética es una oportunidad

02-03-2011
Seguro más de alguna vez han escuchado la frase “toda crisis es una oportunidad”, palabras generalmente en boca de despreocupados, optimistas o derechamente ingenuos. En situaciones extremas, la mayoría atina a ahogarse en el caos, a intentar solucionar el problema inmediato, pero no a generar nuevas ideas que permitan que esa crisis no vuelva a

Seguro más de alguna vez han escuchado la frase “toda crisis es una oportunidad”, palabras generalmente en boca de despreocupados, optimistas o derechamente ingenuos. En situaciones extremas, la mayoría atina a ahogarse en el caos, a intentar solucionar el problema inmediato, pero no a generar nuevas ideas que permitan que esa crisis no vuelva a pasar… o que no pase de la misma manera.

Pensaba en esto mientras conversaba de la bullada crisis energética en Chile con Marcelo Mena, Director del Centro de Investigación para la Sustentabilidad de la UNAB y en estos momentos profesor visitante Fulbright de la U. de California. En su discurso había un tono positivo que se quedaba poco en las recriminaciones y más en las posibilidades. Que los momentos negros en cualquier área son perfectamente dirigibles hacia potenciar la creatividad, sacando a la luz ciertas soluciones que están ahí incluso antes del problema. Que es el momento para “volarse” y tomar el sartén por el mango. Crear, crear, crear.

Se habla de crisis porque estamos en sequía, pero eso es típico cuando tienes generación hidroeléctrica amplia, lo que es una lección para diversificar”. Diversificar, ampliar, mejorar. El crecimiento ineludible de la economía implica un crecimiento intensivo en el uso de la energía, pero a simple vista no pareciera considerar mejoras tecnológicas. Y muchos sectores lo piden a gritos, como bien se ha demostrado en los ejemplos de “Súmate Ahora”. Por eso, viene la pregunta obligada: ¿Qué no se ha hecho y te gustaría ver?

Mayor cantidad de tecnología no hecha para ser obsoleta, sino para ser reciclada, reutilizada. Eso es lo que va faltando. Plant Bottle de Coca-Cola usa químicos derivados de la caña de azúcar, pero sólo es 30% del total. Patagonia tiene ropa con 30 a 50% de material reciclado, pero se trata de crear cosas que sean 100% recicladas, que son mucho menores.

¿Y en el tema energético?Lo que puede venir es mezclar ejercicio con generación eléctrica. Es un poco absurdo pedalear gastando energía viendo tele, cuando uno puede generar energía viendo tele en un gimnasio, por ejemplo.” Toda la razón. ¿Por qué a ningún gimnasio se le ha ocurrido? Se ve que las intenciones y creatividad existen, y, aunque en menor medida, también inversión. Entonces, ¿cuál es el obstáculo? Convencer a la gente de que el beneficio es para ellos, tanto como para el medio ambiente.

Estas son oportunidades de marcar cambios estructurales en nuestros hábitos de consumo. Podemos disminuir mucho mejorando, no empeorando la calidad de vida, y mejorando nuestra situación económica. No tenemos por qué andar en penumbras, o lavar con agua fría. La gente en general sabe que el cambio de ampolletas es bueno, pero quizás no entiende que no hay por qué esperar a que se quemen las antiguas… Dejarlas funcionando igual les sigue causando pérdidas, y no lo saben.

Lo mismo sucede con el tema de las duchas de ahorro, otra tecnología sencilla y accesible pero que flota en el desconocimiento. Emprendimientos como “Optimiza”, respaldado por LG, intenta justamente otorgar información en la necesidad de no seguir desperdiciando agua. “Una ducha de bajo consumo ahorra alrededor de 16 mil pesos entre agua y gas para una familia de 4 personas, y cuesta 30 mil. Es decir, se paga en 2 meses”.

Sin información, nadie compraría una ducha en ese precio. Por lo tanto, la confianza, al parecer, se ganará por un tema económico. “La gente lo hará primero por bolsillo, segundo por medio ambiente”, enfatiza. “Hay que apelar a eso, dar claridad de que en realidad es un ahorro, una mejora, porque los precios inevitablemente seguirán subiendo”.

Claro, como la bencina y el Transantiago. “Yo veo una revolución pronto con bicicletas eléctricas”, concluye al respecto, entusiasmado, puntualizando a los amantes de los autos que los tacos no mejorarán sin sacrificar veredas y espacios públicos. Con las eléctricas te mueves sin esfuerzo por Santiago por 50 pesos por día. ¡La micro cuesta 10 veces más!

¿Quién se anima a cambiar? Aporta tus ideas, desde las más locas hasta las más aterrizadas, y visita Sumateahora.cl para más información de las campañas verdes de LG. ¡Súmate!

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Débil Regular Excelente
por rafaela
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