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Coté1

Vade retro, terraplanistas

08-08-2018
En este mundo hiperconectado, sobresaturado de información, las teorías más absurdas han encontrado un espacio para germinar y validarse. Por eso, no podemos ser pasivos en la misión de (re)educar. Retroceder nunca, rendirse jamás y confiar en buenos aliados… como Google.

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Terraplanismo. Hasta escribir la palabra es difícil para mí. Me da rabia. El sólo hecho de que una creencia así exista en pleno 2018, es para cerrar la puerta de la humanidad y tragarse la llave. Porque sí, me cuesta reírme del tema (y eso que soy re buena para reírme de todo y todos). Me preocupa un montón. Para la mayoría de la gente, esta extremista posición que se ha tomado titulares y encendidos debates en todo el mundo, es tan absurda que la desestiman con paternalismo, con superioridad, pero es un grave error hacer eso. Así como el movimiento antivacunas se sigue expandiendo de forma muy peligrosa –a pesar de la abrumadora evidencia científica que ha probado la inocuidad y eficacia de las vacunas–, logrando incluso con su tozudez resucitar enfermedades que creíamos erradicadas, los terraplanistas esparcen la conspiranoia bajo la consigna de la libertad de expresión y suman adeptos, mientras los científicos se toman la cabeza. Era una teoría que a nadie se le habría ocurrido tomar en serio. En las cloacas de Internet, hasta eso de que EEUU nunca llegó a la luna o el mito de la muerte de Paul McCartney tenía más quórum. ¿Qué pasó? ¿Cuándo perdimos la poca cordura que quedaba?

En el 2014. Eric Dubay, instructor de yoga y fundador de la Sociedad Internacional de Investigación de la Tierra Plana (IFERS, en inglés. Y sí, existe), comenzó a difundir un documento de 35 páginas con 200 pruebas de que nuestro planeta “no es una pelota que gira”, se corrió la voz a través de Whatsapp y Facebook, y así como que no quiere la cosa, al año siguiente ya había 400 personas en su conferencia sobre Terraplanismo en Carolina del Norte. Ahora no sólo hay grupos con miles de seguidores sino populares youtubers dedicados especialmente a este tema. En lenguaje meme, esto escaló rápido.

Es difícil discutir un tema que se supone zanjado y de perogrullo desde la antigüedad (perdónanos, Aristóteles), los ciudadanos a pie no tenemos mayor incidencia en otros ciudadanos que defienden a ultranza su propia posición, pero ayuda muchísimo cuando profesionales de gran trayectoria y prestigio salen a, casi literalmente, prestarnos ropa. Esta respuesta de tres reconocidos astronautas al cuestionamiento del rapero B.o.B. fue épica, y aunque la aplaudamos, está lejos de ser suficiente para aplacar las dudas. En este mundo hiperconectado, sobresaturado de información, las teorías más absurdas han encontrado un espacio para germinar y validarse en nuestras narices. Por eso, no podemos ser pasivos en la misión de (re)educar. Retroceder nunca, rendirse jamás y confiar en que se sigan sumando buenos aliados… como Google.

Google Maps me alegró el día con este tweet en su cuenta oficial. Reconociendo la sugerencia/propuesta/ruego desesperado de muchas personas, justamente a partir de la inusitada fuerza que ha tomado el movimiento terraplanista, esta importante plataforma de navegación geográfica –donde sus millones de usuarios navegan más de Mil Millones de kilómetros todos los días- sorprendió en su última actualización, añadiendo a la clásica imagen de superficie plana una visualización de globo terráqueo a la que puedes acceder fácilmente en el menú. Este cambio es muy relevante, además de por las razones obvias esbozadas en esta sulfurada columna (in your face, terraplanistas), porque permite que el mapa muestre mayor precisión en las magnitudes de los espacios de la Tierra. “Con el modo 3D Globe de la versión escritorio de Google Maps, la proyección de Groenlandia ya no es del tamaño de África”, afirman en el tweet. Antes, si pretendías ver el mapa de un continente a gran escala, tu zoom out tenía un límite y se quedaba en un mapa plano, ya que la plataforma usaba la proyección de Mercator. Esa interfaz generaba distorsión respecto al tamaño de los continentes: tomando el ejemplo del tweet, Groenlandia parecía más grande que África, cuando en realidad el continente africano es 14 veces más grande. Pero ya no más. Ahora el zoom out llega hasta el espacio exterior y podemos ver la imagen esférica de nuestro planeta, con la proporción correcta de todos los continentes.

Lástima que este cambio esté disponible únicamente en la interfaz de escritorio y no en la aplicación móvil, pero vamos que vamos. Toda ayuda sirve. Y hasta los mismos conspiranoides nos dan una mano de vez en cuando: el californiano Mike Hughes quiso hacer historia lanzándose a sí mismo en un cohete casero para tomar fotografías y probar que la Tierra es plana. El experimento salió mal y debió aterrizar forzosamente, pero salvó su vida gracias a unos paracaídas que consiguió de la NASA… Sí, en serio. Usó la ciencia para renegar de la ciencia. ¿Están sonriendo? Es que el chiste se cuenta solo.

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