Mi perfil
Regístrate con
- ó -
Recuperar contraseña
LG-1-Mascara-2015-640x300_2

¡Creed! ¡El nuevo round de la saga de Rocky!

07-07-2015
  Nunca es malo acordarse del bueno de Rocky Balboa. Ustedes saben, el boxeador pobre, ingenuo y bueno para contar chistes hediondos de malos que en los años setenta recibió una oferta que no pudo rechazar: Enfrentarse al campeón invicto Apollo Creed. Aunque el compadre ya no había triunfado como boxeador y trabajaba como matón

 

LG-1-Mascara-2015-640x300_2

Nunca es malo acordarse del bueno de Rocky Balboa. Ustedes saben, el boxeador pobre, ingenuo y bueno para contar chistes hediondos de malos que en los años setenta recibió una oferta que no pudo rechazar: Enfrentarse al campeón invicto Apollo Creed. Aunque el compadre ya no había triunfado como boxeador y trabajaba como matón de los mafiosos, aunque no tenía ni entrenador ni un peso para invertir en la pelea, aceptó. Y se sacó la ñoña entrenando, y corrió por las calles de Filadelfia hasta que por fin pudo llegar hasta el final de las escaleras, y comió huevos crudos, hasta que en una de las peleas más emocionantes de la historia del cine, el compadre le enseñó a Apollo que por soberbio casi pierde el título, porque duró peleando hasta el final y solo perdió por puntos, aunque a él eso le daba lo mismo. Porque la moraleja de Rocky (1979) es que no importa quién sea uno, hay que dar la pelea hasta el final, y siempre levantarse cuando estemos en el suelo.

Y en estos días en los que todos vibramos con un triunfo deportivo pulento, durante cuyo desenlace nos comimos hasta las uñas de los dedos de los pies, gracias a una contienda donde teníamos todas las de perder, no es malo acordarse del bueno de Rocky Balboa.

Si ustedes son como yo, entonces crecieron viendo las películas de Rocky. Y como suele pasar con todas las cosas con las que uno creció, la memoria te juega malas pasadas y la nostalgia te nubla el juicio. Algunas películas salen ganando, pero otras salen perdiendo. Y claro, con las Rocky uno está acostumbrado a la musiquita, se acuerda del compadre entrenando en la carnicería, de la secuencia de las escaleras y asume que todas estas películas son iguales y que en el fondo no salvan a nadie, pero como alguien que se repitió hace poco todas las películas de la saga Rocky en Netflix les digo: Esta saga es increíble. Y llega mucho más lejos en el alma de lo que una simple película de boxeadores haría creer.

La gracia de Rocky es que el compadre es un loser entre losers. Los matones más charcha de su barrio lo miran en menos y se burlan de él, y los únicos que parecen quererlo son los perros callejeros y la comadre más tímida del planeta que trabaja en la tienda de mascotas (porque a ella también la quieren los puros perros). Su mejor amigo es un curagüilla mala onda que lo mantiene cerca solo para sentirse superior y ningunearlo, y en cuanto Apollo lo desafía, al compadre no le tiene fe ni la mamá. Y que así y todo el compadre siga siendo un tontorrón buena onda, que no se rinde nunca y mantiene siempre la frente en alto, te llega. Y te llega cuático.

creed01

A estas alturas no es sorpresa que Rocky no gana esa pelea, porque gana en todo lo demás. Y da lo mismo que las películas que siguen no sean tan buenas, porque se tratan sobre Rocky Balboa, y cómo el tontorrón que todos queremos lidia con la fama, la familia y la mala onda en general. Si pensaban que Apollo se la había puesto difícil, espérense a que pelee contra su (casi) analfabetismo, la farándula, el coma de la esposa, el cuñado, los problemas físicos (aunque después de Rocky II a los peliculastas se les olvidó), y nuevos rivales cuáticos que parecían supervillanos, incluyendo a Mr. T como el boxeador más enojado de la historia (Rocky III), el Ruso sin emociones casado con su clon (Rocky IV), el discípulo traidor que pega más fuerte que la bancarrota (Rocky V) y finalmente, la muerte. Tanto de su esposa como de su carrera (Rocky Balboa [spoiler]).

Como varios críticos han notado además, la saga de Rocky es un reflejo muy fiel de la carrera de su creador, el carechicle Sylvester Stallone. Por si no saben fue él mismo quien escribió el guión y no se lo quiso vender a nadie si no actuaba él aunque le llovían ofertas y él no tenía plata ni para comprarle comida a su perro, según cuenta la leyenda. Pero le fue bien, consiguió hacer la película, se hizo famoso y hasta se ganó el Oscar al “Mejor Guión” de ese año.

rockyIV

De ahí nunca más le faltó plata para comprarle comida al perro y todo el glamur de su vida de estrella en los ochentas se le contagió a Rocky, alejándose del personaje pobre y casi analfabeto, para llegar a transformarse en un superhéroe que brillaba lustroso sus músculos perfectos y tenía un robot en su mansión, que era capaz de dar vuelta a toda la nación rusa. Es lo que pasa en Rocky IV, y cuando les dije que la nostalgia nublaba el juicio estaba hablando de esta. Increíble cómo la que era mi favorita cuando péndex me parece ahora la peor de toda la saga y la única que da vergüenza ajena, justo por lo lejos que está este Rocky de su esencia pulenta de luchador limitado que no se rinde. Incluso Rocky III que ya era mucho más caricaturesca y fantasiosa que las anteriores seguía teniendo el alma de Rocky intacta.

(Ahora que escribo esto debo detenerme y compartir con ustedes este repentino descubrimiento: Ni yo sabía lo mucho que me gustaba esta saga, y en especial, este personaje).

Afortunadamente con Rocky V Stallone se acordó de sus raíces y de lo que hacía maestro a su personaje. Lo hizo pobre de nuevo (se pasteleó el cuñado) y nos volvió a pegar su derechazo en el alma con esos flashpacks pulentos del entrenador Mickey diciéndole palabras de sabiduría desde un pasado que nunca vimos. Aunque dicen que esta es la peor (personas que claramente no se han repetido la IV), yo debo estar en desacuerdo. La pelea final es una lata, y el discípulo pelmazo da lo mismo porque nunca fue digno de nuestro cariño, pero el hecho de que Rocky vuelva a ser Rocky (chistes malos incluidos) ya la hace merecedora de respeto.

Rocky-II-montage

Y finalmente vino Rocky Balboa, que vuelve completamente a las raíces y es prácticamente la primera película, pero con un Rocky viejo, viudo y cansado. Al principio da rabia que la esposa esté muerta, pero era la pelea que le tocaba dar al viejo Rocky. Si perdió amigos, el entrenador, la fama ¿qué más podía perder ahora? Y como acepta el desafío del campeón (mucho más joven que él pero igual de sobrado que Apollo), uno sabe que esta película solo puede terminar de una forma: Con Rocky perdiendo la pelea apenas, pero sin rendirse por nada del mundo.

¿Por qué estamos hablando de Rocky? Ah, por dos cosas. Una, porque el partido de Chile me dejó emocionado. Dos, porque están en Netflix y todos deberían verlas o repetírselas. Y tres, porque salió el tráiler de Creed, un nuevo round en esta saga.

Lo mejor de Creed, es que detrás del proyecto hay una historia digna de Rocky. Cuenta la leyenda que un peliculasta llamado Ryan Coogling siempre quiso hacer una película sobre el hijo de Apollo Creed que tuviera de entrenador a Rocky Balboa. Y la escribió, aunque Stallone no ha dejado que nadie salvo él escriba estas películas. El compadre hizo otra película nada que ver (Fruitvale Station), le fue bien, consiguió hacerle llegar su guión a Stallone y ZUÁCATE. El otro decidió hacer la película. ¿Qué tal? Sigan sus sueños, cabros. Nunca dejen de luchar. Coman huevos crudos.

En noviembre de este año se estrena Creed, y el primer tráiler es para dejar feliz a cualquiera que venga siguiendo esta saga. Básicamente se trata de lo mismo: La lucha contra la marea de un boxeador pobre con mucho que perder. Porque claro, es el hijo de un boxeador que murió en el ring antes de que él naciera, ¿quién le va a prestar ropa? Nadie pos. Excepto Rocky, nuestro compadre experto en no rendirse y decir cosas tiernas/chistes malos, que además fue rival y amigo de su padre difunto.

Rocky-and-Apollo-02
“Yo era amigo de tu viejo, mira aquí una foto de cuando bailamos tango en la playa”.

Qué quieren que les diga, cabros. La idea es perfecta y tiene todo el sentido del mundo. Una secuela tan natural que vería seis películas más si van a cumplir con entregar esa inspiración y esas peleas emocionantes. Todo lo que tan bien supo hacer Stallone, aunque el resto de su carrera se fuera a cualquier parte. Es emocionante ver que sigue poniéndole tanto de su propia vida a Rocky, en una película que se trata de entrenar a un nuevo boxeador y la primera en que no peleará él, hecha por primera vez por un peliculasta distinto que no es él.

Pucha que es lindo el deporte.

[youtube_sc url=”https://www.youtube.com/watch?v=ePFCSI_0bRY”]

Creed se estrena en noviembre de este año.
Toda la saga Rocky está disponible en Netflix.

Todo sobre:

¿Cómo encontraste este artículo?

Débil Regular Excelente