Battleship: Combate Naval, The Movie.

Nuestra profe de historia es IGUAL pero IGUAL al Demonio de Tasmania cuando se disfrazaba de mujer. Pero es entera amargada porque puro vive en el pasado, lo juro. Yo cacho que la comadre viviría en el Museo Precolombino si la dejaran, y apuesto que se casaría con la estatua del Quetzalcoatl, que era como Elvis azteca. Es buena onda la Demonio de Tasmania en todo caso, pero nos tiene chatos con que la historia esto y la historia lo otro, y una vez casi le dio principio de autopsia cuando el Milodón Becerra le dijo que si la historia fuera importante, los profesores de historia serían millonarios. Hay que aclarar eso sí que el Milodón Becerra le dice eso a TODOS los profesores, y a todos los ha dejado llorando.

En fin, lo que más nos repite la Demonio de Tasmania es que si no aprendemos de la historia, estamos destinados a repetir nuestros errores, o algo así. Se cree la muerte cuando lo dice, y pone la misma cara que la abuelita de Spider-Man cuando salía con la cantinela de la responsabilidad y el poder. Al principio pensábamos que ella lo había inventado, pero gugleamos la frasesita y resulta que es de Ricky Martin o no sé quién, así que nadie la respeta y todos nos reímos cuando le tiembla la pera y hace como que tiene pena para que la escuchemos (son estrategias de mujeres, nos explicó el inspector).

Bueno la cosa es que la Demonio de Tasmania llegó ahora con que teníamos que hacer un trabajo por el Mes del Mar y las Glorias Navales, con tanta buena suerte que justo estrenaron esta película Battleship que se trata de todo eso. Claro que en vez de combatir a los peruanos, combaten a los extraterrestres, y en vez de Arturo Prat es Rihanna y dice “Atento capitán, hay que izar la vela, ela, ela, ela”.

Yo les cuento de qué se trata el flim. Battleship se trata de unos científicos de la NASA que descubren un planeta ¿ya? Y el planeta es bacán porque es como la Tierra así que seguramente hay vida igual que aquí, por lo que los científicos deciden poner unas antenas parabólicas gigantes que tiran rayos y hacen contaminación acústica, para que en el otro planeta cachen al tiro que los terrícolas son pelmazos. Después de eso vamos a unos pool donde se ve a un compadre (John Carter) que es todo loser y que lo está retando su hermano mayor (el vampiro Eric) porque no sienta cabeza con su vida ni se pone las pilas. Ahí entra una supermodelo a los pool y John Carter decide joteársela y resulta que la supermodelo es hija de Blanco Lewin, que como todos saben es maestro (entrenó a Only-One Kenobi y a Batman), y no le gusta que se metan con su hija (Taken). Acá Blanco Lewin es el general de los marinos así que John Carter decide ingresar a la marina, y después juega un partido de fútbol, etc.

¿Saben qué? Esta película tiene como diecisiete comienzos ahora que lo pienso. Las primeras cincuenta escenas dan la sensación de que ahora sí va a empezar pero a uno le salen arrugas y canas en las córneas y no pasa nada. Recién como a las quince horas de película llegan las naves extraterrestres mala onda, caen al mar justo cuando John Carter anda en un barco con Rihanna, y empieza el combate naval miércales. Normalmente a los extraterrestres se los combate con aviones, tanques y/o Will Smith, pero acá son barcos, que deben ser el medio de transporte más penca después del zepelín y el monociclo, pero bueno. Es lo que hay. Peor es nada. Qué quieren que le haga.

Los extraterrestres de Battleship no se parecen en nada a E.T., les aviso, y no están ni ahí con las bicicletas ni con tomar chela, quieren puro hacer pebre los barcos porque vieron Pearl Harbor y les quedó gustando el fierro hundido. Aunque igual tienen algo de E.T. porque les da con llamar a casa, pero es para decirles a sus compatriotas que vengan a invadir no más, que tenemos puros barcos y John Carter. O sea, regalado el planeta. Ahí hay un montón de peleas más, los extraterrestres tiran bombas brígidas, destruyen puentes y dejan la grande, y en general copian mil quinientas cosas que ya salieron en otras películas.

Los barcos y los marinos por ejemplo son enteros Pearl Harbor. El peliculasta incluso pone la cámara en las rodillas de los personajes mirando para arriba para que el sol quede justo detrás de las cabezas y uno diga OH MY GOD. Los robots destructores que rompen puentes son iguales a ese robot gigante que rompía el puente en Transformers, y cuando encuentran un extraterrestre pasa EXACTAMENTE lo mismo que pasaba en Día de la Independencia. Otras cosas de otras películas incluyen una comadre de otra raza (Rihanna) que es más recia que todos igual que Vásquez en Aliens o Michelle Rodríguez en TODO, un compadre negro que decide pelear a combo limpio con los marcianos como en Mars Attacks y/o Día de la Independencia, y la última cosa de otras películas es cuando me quedé dormido, fue exactamente igual a cuando me quedé dormido en Hancock (es del mismo peliculasta). Lo que estoy tratando de decir es que esta película no es muy original y no salva a nadie, como Guardían de la Bahía Boliviano.

Por si no sabían, les juro por Dios que esta película está basada en ese juego Combate Naval en que uno hacía una cuadricula, dibujaba sus barcos y después jugaba con otro compadre a enumerar cuadraditos esperando pegarle al barco del otro. En resumen, el juego más charcha de la humanidad, por lo que Hollywood obviamente quiso hacer la película porque era lo que todo el mundo estaba esperando.

No les recomiendo Battleship, cabros (sorry). Para lo único que sirve esta cuestión es para quedar sordos con la bullita de las explosiones, pero así y todo me dio sueño y me quedé dormido. Cuando ni siquiera John Carter, el vampiro Eric, Blanco Lewin ni Rihanna pueden salvar una película, es porque en verdad no hay nada que hacerle. En serio, esta película naufraga. Hace aguas por todas partes. Es como nave sin capitán. Como buque sin timón. Bueno, ustedes entienden. El punto es que esta película copia muchas películas que hicieron antes y se manda los mismos condoros, así que por fin entendí eso de los errores del pasado que nos decía Ricky Martin. Diez millones de estrellas y un Baywatch Boliviano Award porque ya saben, no salva a nadie.