Experiencia Lollapalooza: Del Bip al Vip!

Ya. Pasó. Eso sí, no puedo creer que pasó lo que pasó y cómo pasó. Yo, que solo quería ir por segunda vez a Lollapalooza, terminé como Blogger Invitada Mundo LG sentada en el Artist Village, mirando el atardecer en un vip escondido o mirando shows perfectamente a la sombrita en otro lado acondicionado.

Tanta comida, tantas oportunidades y tanta bacanidad pueden quitarle el foco a cualquiera. En Lollapalooza lo importante no es lo que pasa en una parrilla o en un stand de Whisky, sino la energía que se vive en cada escenario, en cada fila y cada actividad. La música quizás no mueve montañas, pero nos remueve todo el tiempo y este festival es una muestra única para comprobarlo.

Dentro de lo mejor de esta segunda versión estuvo POR LEJOS el show de 31 Minutos porque no solamente te deja pensando sobre lo bacanes que son o cómo es que te sabes todas las canciones, sino que en lo mucho que influyen, por lo menos, en mi generación, donde todos cantaban y saltaban en pleno Kidzapalooza como si tuvieran 5 años.

También fue súper sorprendente el show de Foster the People, que nos hizo correr a todos a disfrutarlo sin esperar demasiado, cosa que fue ideal. Bjork cerrando el sábado nos enloqueció a todos y ese mismo día Pedro Piedra dio todo sobre el mismo escenario abriendo el día. El domingo, también en el LG-Claro Stage, Band of Horses demostró rocanrol, Alex Anwandter con pura entrega, al igual que Gustavo Cordera que se entregó más… digamos, en cuerpo y alma literalmente.

Fue un reto no sucumbir a las comodidades y dejar (embarrados y cochinos) los pies en el Parque O’higgins. Cada rincón de él tenía un montón de cosas que mostrar, tantas que a momentos puede ser muy complicado capturarlas con lujo de detalle. Por eso que un buen compañero en esta aventura única en Lollapalooza fue el Optumus 3D que tuve no solamente en cada momento durante el festival, sino que también en uno de los momentos que marcaron esta experiencia: Mi recibimiento a Foo Fighters en el Aeropuerto.

Estaba tan emocionada de ser Blogger Invitada MundoLG, que apenas supe que la banda de Dave Grohl llegaría a Santiago, no pensé en otra alternativa para sacarme la ansiedad que correr al terminal aéreo para sacarme la espina de antemano. Además ¿Alguna próxima vez podré recibir a alguno de mis músicos favoritos en 3D? No lo creo. Fuí, me encontré con fans que no podían más de lo comprometidos y aperrados, conversamos, hicimos hora, examinamos a los guardias… y pasó que cada minuto que pasaba confirmaba aún más todo: Grohl y compañía pasarían frente a nuestras narices y habia que puro aprovechar.

Así fue: Me miró, me sonrió por un nanosegundo y el resto fue pura locura. No pude recuperarme de esa sonrisa durante horas y era peor cuando repasaba el momento en el celu hasta que me dormí.

Descansé poco y quizás estuvo mal, ¿pero saben? El tiempo no se siente cuando las experiencias son tan únicas y especiales. Quizás descansé 5 minutos, pero las ganas de querer vivir Lollapalooza de una forma en la que no estoy para nada acostumbrada me dio ánimos todo el día para correr entre escenarios y disfrutarlo todo. Y compartirlo con todos quienes me leyeron en Twitter durante el finde, y ahora acá, hace que sea aún más emocionante.

Ojalá nos sigamos leyendo. Si no, créanme que fue un gusto que no voy a olvidar. Espero haberlos hecho sentir como si estuvieran ahí. Ahora?

A volver al Bip después de tanto vip!!